Por qué dormimos más en invierno y cómo dormir mejor
La respuesta es sí. No es pereza: es biología. Durante el invierno, los días más cortos y la falta de luz solar hacen que tu cuerpo reduzca el ritmo y busque más descanso. Es un mecanismo natural, igual que el de los árboles que pierden hojas o los animales que bajan su actividad. Nuestro reloj interno funciona con señales de luz, y cuando estas disminuyen, pedimos más sueño y más calma.
Aunque duermas más horas, lo que buscas realmente es dormir mejor: un descanso profundo, sin interrupciones y con la sensación de haber recuperado energía de verdad. Si esto ocurre, estás haciendo lo correcto. Pero si te levantas pesado, sin energía, incluso después de largas noches, quizá el problema no sea cuánto duermes, sino cómo.
¿Es normal querer dormir más en invierno?
La ciencia confirma lo que sentimos cada año. Un estudio publicado por la revista Frontiers in Neuroscience señala que en invierno aumenta de forma natural la duración del sueño REM y del sueño profundo. Esto ocurre por tres motivos clave:
1. Mayor producción de melatonina
Con menos luz natural, tu cerebro produce más melatonina, la hormona que induce el sueño. Esta subida te hace sentir somnolencia antes, te cuesta más activar el cuerpo por la mañana y tiendes a dormir más en general.
2. Ritmo circadiano más lento
El frío y la oscuridad “ralentizan” tu reloj biológico. Si notas que vas más despacio, no te sorprendas: es exactamente lo que tu cuerpo está programado para hacer.
3. Mayor gasto energético
Las bajas temperaturas obligan al cuerpo a trabajar más para mantener la temperatura interna. Ese esfuerzo añade cansancio y hace que busques descanso adicional.
Dormir más en invierno está bien… siempre que duermas mejor
Sentirte más cansado no significa que estés durmiendo mal. Significa que tu cuerpo está entrando en modo conservación. El problema aparece cuando tu descanso no es de calidad: noches largas pero poco reparadoras, despertares continuos o sensación de rigidez al levantarte.
Aquí es donde tu entorno de descanso juega un papel enorme.
Un colchón demasiado rígido en invierno puede hacer que tu cuerpo se tense. Uno que no retenga bien el calor obliga a tu organismo a gastar energía extra para mantenerse cómodo. Por eso, elegir un colchón que se adapte bien es clave para dormir mejor.
Dentro de nuestra selección, el colchón Flex Palani es una gran opción para esta época: combina materiales adaptables y una excelente regulación térmica, ayudando a mantener el calor justo para un sueño profundo y estable.
¿Por qué duermo más en invierno y aun así me siento cansado?
A veces, aunque duermas más horas, el cansancio no desaparece. Esto puede deberse a varios factores:
1. Falta de calidad del sueño
Dormir demasiado no siempre significa dormir bien. Si tu postura, tu colchón o tu almohada no acompañan, tu cuerpo no entra en fases profundas de descanso.
2. Aire demasiado seco
El invierno reseca muchísimo el ambiente. Esto puede irritar las vías respiratorias y provocar microdespertares sin que lo notes. Añadir un humidificador (o incluso un vaso de agua) marca una diferencia real.
3. Exposición a pantallas
La luz azul del móvil o la tablet confunde a tu cerebro, haciéndole creer que aún es de día. Es una de las causas más comunes de sueño superficial y cansancio matinal.
Cómo dormir mejor en invierno: claves que sí funcionan
1. Ajusta tu entorno
La habitación ideal para esta época debe estar entre 16 y 18°C. Usa ropa de cama suave, cálida y transpirable, como los edredones nórdicos disponibles en nuestro catálogo. Mantienen el calor sin atraparlo en exceso y ayudan a crear una sensación de refugio agradable, algo muy útil cuando cuesta relajarse al final del día. Una iluminación tenue o luz ámbar también puede favorecer la transición hacia el sueño profundo.
2. Elige un colchón que te proteja del frío
Los materiales que mejor funcionan en invierno son las espumas de memoria y los núcleos con buena adaptabilidad, ya que conservan el calor sin sobrecalentar. Además del modelo Flex Palani, combina genial con un canapé abatible lateral 25 de Flex, que ayuda a mantener la temperatura estable bajo el colchón y ofrece almacenaje extra para mantas o nórdicos, creando un entorno más acogedor y organizado.
3. Dale señales claras a tu cerebro
Oscuridad, silencio y calma. Evita pantallas una hora antes de dormir. Acuéstate siempre a la misma hora, incluso los fines de semana, para estabilizar tu ritmo circadiano. Una breve lectura, una ducha tibia o ejercicios suaves de respiración pueden ayudar a que tu mente baje revoluciones y te prepares para dormir mejor en invierno.
Conclusión: dormir más en invierno es natural, pero dormir mejor es esencial
El invierno no te está castigando: te está pidiendo que bajes el ritmo. Dormir más es normal, sano y esperable. Pero si quieres sentirte realmente bien por la mañana, la clave no es sumar horas, sino mejorar la calidad del sueño.
Un dormitorio adecuado, una rutina relajante y un buen colchón son la combinación que marca la diferencia. Tu descanso es tu energía diaria… y en esta estación, más que nunca, tu cuerpo te lo agradecerá.
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